El bienestar físico y mental es básico para llevar una vida saludable, por eso buscamos que nuestros residentes tengan una orientación tempo-espacial.
Cada mañana, cuando entran a desayunar se les recuerda el día, mes y año en que estamos, junto con el santoral; por lo que procuramos celebrar todas las fechas relevantes del calendario (Navidad, Semana Santa, Carnaval, Cuaresma, Santa Teresa…) y el cumpleaños de cada residente.
En la rutina diaria, el personal terapeuta- ocupacional se encarga de la gimnasia matutina y actividades de memoria y psicomotricidad, así como juegos lúdicos (parchís, bingo, cartas, dominó, sopas de letras, sudokus…). Tras el fomento de la capacidades cognitivas y memorísticas durante las primeras horas del día, las tardes las dedican a la rehabilitación y fisioterapia. Todo ello, sin perjuicio de la compañía que los familiares deseen prestar a nuestros residentes durante sus visitas.